Entrevistó:
Pedro Garay
El Día
27 de Abril del 2025
1. Tu vínculo con Argentina ha sido siempre muy fuerte, y tu última presentación ante más de 100.000 personas en Avellaneda quedó en la memoria colectiva. ¿Qué sensaciones te trae volver? ¿Qué recuerdos guardas de aquel concierto tan multitudinario?
Unos años antes habíamos hecho otro, también bastante concurrido, en Lugano. Por aquellos años yo hacía eso todos los meses en mi país. Después nos detuvo la pandemia. Cierto que lo de Avellaneda fue impresionante. Siempre recuerdo que, al final del concierto, detrás del escenario, tuve la suerte de conocer a Norita Cortiñas, con quien tuve un breve intercambio inolvidable.
2. En Argentina estamos atravesando un momento político complejo, con tensiones fuertes entre generaciones y visiones del país muy contrapuestas. ¿Cómo ves a nuestro país en la actualidad?
No sé separar a Argentina del mundo, como tampoco sé hacerlo con Cuba. Es un momento muy especial y crítico, a nivel planetario, el que estamos compartiendo. Por un lado tenemos al más grande imperio de la historia en franca decadencia, lanzando zarpazos; pero lo que subyace es el enfrentamiento de dos concepciones de lo que deben ser las sociedades humanas. Creo que en la actualidad no hay país que se salve de este enfrentamiento que, espero, se resuelva lo menos dolorosamente posible.
3. ¿Cómo sentís que ha evolucionado tu forma de componer desde los inicios de la Nueva Trova hasta tu obra más reciente? ¿Cómo elegís hoy los temas que te mueven a escribir, en un mundo tan distinto al de tus inicios?
Parece referirse Ud a lo que dicen las palabras, a lo que suele llamarse el contenido. Debo aclarar que, en mi caso, no es tan simple como elegir temáticas. A veces se tienen claros los asuntos y no aparecen las palabras. Soy incapaz de forzar esas apariciones porque de ello depende, en considerable medida, la autenticidad y eficacia del resultado. Cierto que hay sudor e incluso experiencia en mi quehacer, pero respetando siempre la chispa que enciende la pradera.
4. ¿Qué lugar ocupan hoy la lectura, el cine, y otras expresiones artísticas en tu proceso creativo? ¿Qué artistas actuales te han influido durante los últimos años?
Soy muy común; como a cualquiera, algo se me queda de todo lo que veo y lo que escucho, y no solamente de las artes. Me pasa hasta con lo que sueño e imagino.
5. Después de la partida de Vicente Feliú, colaboraste en la publicación de su disco póstumo Heréticas. ¿Cómo fue ese proceso para vos, desde lo artístico y desde lo personal? ¿Qué sentís que dejó Vicente en ese último gesto creativo?
Lo hice primero con Noel Nicola y muy recientemente con otro excelente trovador: Ángel Quintero. Es lo menos que puedo hacer por mis compañeros de trova, que son compañeros de vida. El caso de Vicente tiene de especial que somos amigos desde la escuela secundaria, cuando todavía no tocábamos guitarras y mucho menos hacíamos canciones. Así que imagínese. Hace 20 o 25 años le insistí mucho en que grabara todos sus temas iniciales, que vi nacer, y por fortuna me hizo caso. De ahí salieron las Heréticas y otros dos títulos que están en camino.
6. El mundo musical ha cambiado mucho con el auge de las plataformas digitales. ¿Cómo percibís el consumo de la música en la actualidad? ¿Qué impacto sentís que tienen el streaming y los algoritmos sobre la relación entre el artista sus oyentes?
Cuando yo empezaba, mediados de los 60s, era un lío grabar. Las grabadoras eran enormes, pesadas y caras. Para un registro profesional había que tener mucha suerte o mucho dinero. Hoy, con un teléfono y un par de programas construyes lo tuyo, lo filmas y lo lanzas al éter. Tanta facilidad por supuesto que tiene dos caras, como casi todo.
7. Como contrapunto, ha habido un resurgir del vinilo como formato, alcanzando nuevas generaciones ¿te has planteado la posibilidad de relanzar tu discografía en este formato? ¿Qué te genera la vuelta del vinilo, tanto a nivel de sonido como de conexión con el formato físico?
La aparición de la música digital fue impactante porque eliminaba todo lo que no era música; pero resulta que cuando escuchamos música en vivo también estamos oyendo los sonidos de ambientes. O sea, la digitalización del sonido, aunque sea sonido puro, es un tanto irreal. Creo que por eso se está volviendo a lo analógico. Y sí, tengo planes de hacer una colección de mi discografía de esta forma. Si logro hacerla, se la voy a dedicar a mi amigo puertorriqueño Benicio del Toro, que me ha insistido en que lo haga.
8. Sabemos que hay muchas grabaciones de tus primeros años que nunca fueron editadas oficialmente o que se encuentra en discos de vinilo que no se han vuelto a publicar. ¿Existe la posibilidad de una recopilación futura que rescate ese material? ¿Qué te genera volver a esas canciones tempranas hoy?
Uno de los proyectos que tengo entre manos son versiones de aquellas canciones viejas, idea que empecé en “Érase que se era”. Por otra parte, también tengo en mente tomar algunas de las viejas grabaciones que hice para la radio, la televisión y el cine –por supuesto las mejor conservadas– y hacer uno o varios trabajos con ellas.
https://www.eldia.com/nota/2025-4-27-2-27-25-silvio-rodriguez-mis-companeros-de-trova-son-companeros-de-vida--temas